¿Cómo prevenir las infecciones urinarias?
Las infecciones urinarias son uno de los motivos de consulta más frecuentes, especialmente en las mujeres. Pueden afectar la vejiga, la uretra o inclusive comprometer los riñones. Aunque no todas las infecciones urinarias pueden evitarse, existen algunas medidas sencillas que ayudan a disminuir el riesgo de presentarlas. Y, sobre todo, a reconocer cuándo es necesario consultar.
Una infección urinaria ocurre cuando microorganismos, generalmente bacterias que viven en el intestino y alrededor del área genital, ingresan a las vías urinarias y comienzan a multiplicarse. La bacteria más frecuente es Escherichia coli (E. coli).
1. MANTÉN UNA BUENA HIDRATACIÓN
Tomar suficiente agua durante el día favorece una adecuada producción de orina y ayuda a mantener un buen funcionamiento de las vías urinarias. Además, orinar con regularidad permite eliminar bacterias que pueden haber llegado a la uretra antes de que tengan la oportunidad de multiplicarse.
No existe una cantidad de agua que sea adecuada para todas las personas. Las necesidades varían según la edad, el clima, la actividad física y algunas enfermedades. Pero se recomienda ingesta de al menos 2.5 litros de agua al día, si no existen comorbilidades que lo contraindiquen.
Por ejemplo, una enfermedad renal, cardíaca o alguna otra condición que requiera restricción de líquidos, la cantidad de agua debe ser individualizada por tu médico.
2. NO RETENGAS LA ORINA DURANTE MUCHO TIEMPO
Cuando aparece la necesidad de orinar, procura hacerlo y evita convertir en hábito aguantar la orina durante varias horas. La vejiga está diseñada para almacenar la orina, pero permanecer demasiado tiempo sin vaciarla puede favorecer algunos problemas urinarios.
También es recomendable tomarse el tiempo necesario para vaciar la vejiga, sin hacerlo con afán ni realizar fuerza excesiva.
3. DESPUÉS DE LAS RELACIONES SEXUALES, ORINA
En algunas mujeres, las relaciones sexuales pueden favorecer la aparición de infecciones urinarias porque facilitan el desplazamiento de bacterias hacia la uretra.
Orinar después de una relación sexual puede ayudar a eliminar parte de las bacterias que hayan podido ingresar a la uretra. No es una garantía para evitar una infección, pero es una medida sencilla que puede incorporarse a la rutina. Especialmente en mujeres que presentan infecciones urinarias asociadas a las relaciones sexuales.
4. EVITA PRODUCTOS IRRITANTES EN LA ZONA ÍNTIMA
La zona genital no necesita productos especiales para mantenerse limpia. El aseo diario con agua y un jabón suave suele ser suficiente.
Evita duchas vaginales, desodorantes íntimos, perfumes, talcos y otros productos que puedan alterar la flora o irritar la piel de la región genital. Estos productos no previenen las infecciones urinarias y, en algunas personas, pueden producir irritación.
La higiene excesiva tampoco es recomendable. La vagina tiene mecanismos naturales para mantener su equilibrio y no necesita lavados internos.
5. REALIZA UNA HIGIENE ADECUADA DESPUÉS DE IR AL BAÑO
Después de evacuar, especialmente en las mujeres, es recomendable limpiarse de adelante hacia atrás, desde la zona genital hacia el ano. Esto disminuye la posibilidad de transportar bacterias intestinales hacia la entrada de la uretra.
También es conveniente cambiar la ropa interior diariamente y preferir prendas que permitan una adecuada ventilación de la zona genital.
6. NO TE AUTOMEDIQUES CON ANTIBIÓTICOS
Tener síntomas urinarios no siempre significa que exista una infección bacteriana. El ardor al orinar, la urgencia o el aumento de la frecuencia urinaria también pueden aparecer en otras enfermedades.
Por eso, no es recomendable tomar antibióticos por cuenta propia ni utilizar los que hayan quedado de una infección anterior. El antibiótico adecuado depende del microorganismo, del sitio de la infección y de las características de cada paciente.
Además, el uso innecesario de antibióticos favorece la aparición de bacterias resistentes, haciendo que futuras infecciones sean más difíciles de tratar.
7. SI TIENES INFECCIONES URINARIAS REPETIDAS, CONSULTA
No todas las personas que presentan dos o más infecciones urinarias tienen el mismo problema. Cuando las infecciones son recurrentes, es necesario buscar posibles factores que las estén favoreciendo.
Entre ellos pueden encontrarse:
- Cálculos urinarios
- Alteraciones en el vaciamiento de la vejiga
- Obstrucciones de las vías urinarias
- Cambios hormonales asociados a la menopausia
- Relaciones sexuales
- Uso de algunos métodos anticonceptivos
- Diabetes u otras enfermedades
En estos casos, el manejo debe ser individualizado. Dependiendo de la situación, el urólogo puede solicitar un examen de orina, urocultivo, ecografía u otros estudios.
8. PRESTA ESPECIAL ATENCIÓN DURANTE LA MENOPAUSIA
La disminución de los estrógenos durante la menopausia produce cambios en los tejidos de la vagina y la uretra. Algunas mujeres pueden presentar mayor sequedad, ardor, urgencia urinaria e infecciones urinarias recurrentes.
Cuando existe este problema, existen diferentes alternativas de tratamiento. En algunas pacientes, el estrógeno vaginal puede ser una opción para disminuir las infecciones urinarias recurrentes. Siempre después de una valoración médica que permita determinar si es apropiado.
9. SI UTILIZAS SONDA URINARIA, SIGUE LAS INDICACIONES MÉDICAS
Las sondas urinarias pueden aumentar el riesgo de infección. Si necesitas utilizar una sonda, es fundamental seguir las recomendaciones del equipo de salud sobre su colocación, manipulación y cuidado.
No desconectes innecesariamente el sistema de drenaje y consulta si aparecen fiebre, dolor, cambios importantes en la orina o deterioro del estado general.
¿CUÁNDO DEBES CONSULTAR POR UNA INFECCIÓN URINARIA?
Los síntomas más frecuentes de una infección urinaria incluyen:
- Ardor o dolor al orinar
- Aumento de la frecuencia urinaria
- Urgencia
- Sensación de no poder aguantar la orina
- Dolor en la parte baja del abdomen
Sin embargo, hay síntomas que requieren una valoración más pronta:
- Fiebre
- Escalofríos
- Dolor en la espalda o en la región lumbar
- Vómitos
- Sangre visible en la orina
- Sensación de estar muy enfermo
Pueden indicar que la infección está comprometiendo los riñones o que existe una infección de mayor gravedad.
También deben consultar oportunamente los hombres, las mujeres embarazadas, los niños, los adultos mayores y las personas con enfermedades urológicas, renales o condiciones que afecten sus defensas.
CUIDAR LAS VÍAS URINARIAS TAMBIÉN ES PREVENIR
- Mantener una buena hidratación
- No retener la orina
- Cuidar la higiene íntima sin excesos
- Consultar ante infecciones repetidas
Son medidas sencillas que pueden ayudar a proteger la salud urinaria.
Una infección urinaria bien diagnosticada permite elegir el tratamiento adecuado y, cuando se presenta de manera repetitiva, buscar la causa para prevenir nuevos episodios.
Si tienes:
- Cambios en la forma de orinar
- Infecciones urinarias recurrentes
- Sangre en la orina
- Dolor urológico
- Alteraciones sexuales
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