Se trata de un procedimiento quirúrgico que extirpa la totalidad o parte de la glándula prostática. Puede utilizarse para tratar el agrandamiento de la próstata (hiperplasia prostática benigna), los cánceres de próstata y las infecciones de la vejiga o la uretra.
La intervención puede realizarse con anestesia general o con anestesia local con sedación si tiene un fuerte dolor de espalda u otros problemas de salud que le dificulten estar sentado en posición vertical durante un periodo prolongado de tiempo durante la cirugía.