¿Qué es una cirugía urológica?
La cirugía urológica es un procedimiento que se realiza bajo anestesia ya sea local, general o regional. Comprende todas las intervenciones quirúrgicas destinadas a abordar las enfermedades y irregularidades que afectan el sistema genitourinario tanto en hombres como en mujeres. Estos procedimientos tienen el propósito de tratar condiciones urológicas que causan obstrucción en órganos como: el riñón, uréter, vejiga y uretra, así como trastornos en el pene, testículos y próstata. En Urointegral contamos con la experiencia y los especialistas en urología para realizar estos procedimientos y cuidar de ti. A continuación algunas de las cirugías urológicas más frecuentes:
Litotricia con láser:
Es una técnica quirúrgica que permite eliminar cálculos renales (piedras en el riñón) o ureterales (piedras que van bajando del riñón a la vejiga). El láser holmium en especial, ofrece un tratamiento endoscópico de los más avanzados para el tratamiento de los cálculos renales. Utilizando un fibra láser de energía térmica que deshace el tejido. Se trata de un procedimiento endoscópico mínimamente invasivo que no requiere heridas. Normalmente se realiza bajo anestesia general o regional para eliminar el dolor de la intervención. Se accede al cálculo a través de la uretra hasta la vejiga, uréter o riñón; según donde se encuentre el cálculo. Luego se introduce un tubo de fibra óptica con una punta rígida y flexible, conectado a una cámara conocido como ureteroscopio flexible. Una vez se visualizan los cálculos, se fragmentan con la pulsación del láser y se extraen. Después del procedimiento es posible la colocación de un catéter interno (catéter JJ) que va desde el riñón a la vejiga. Su función es favorecer la cicatrización y permitir fácilmente la salida de pequeños fragmentos de cálculos residuales.
Resección transuretral de próstata – RTUP:
Es una cirugía frecuente en los hombres que se usa para tratar el crecimiento prostático. Se logra resecar partes de la próstata a través del pene sin necesidad de incisiones. El urólogo coloca un instrumento (resectoscopio) por el extremo del pene y alcanza la próstata a través de la uretra. Se logra extraer tejido y sellar los vasos sanguíneos mediante una corriente eléctrica. Después del procedimiento el paciente queda con sonda vesical aproximadamente 5 dias favoreciendo la cicatrización. Posterior a este tiempo se retira permitiendo un mejor patrón miccional.
Prostatectomía abierta:
Es un procedimiento que se realiza con anestesia general o raquídea. Por lo general, se hace una incisión en la parte baja del abdomen y a través de la vejiga se saca la próstata. Después del procedimiento puede colocarse una sonda que salga desde la vejiga a través de la piel para ayudar a irrigar la vejiga. Y otra sonda sale del pene para drenar la orina. Este procedimiento requiere una estancia hospitalaria y un período de recuperación ligeramente más largo que la resección transuretral de la próstata.
Cirugía láser de próstata:
Es una cirugía moderna la cual sirve para aliviar los síntomas urinarios provocados por el agrandamiento de la próstata, conocido como hiperplasia prostática benigna. Durante la cirugía de próstata con láser se inserta un endoscopio por la punta del pene (uretra). Después se introduce un láser que pasa a través del endoscopio suministrando energía. Lo que permite reducir o eliminar el exceso de tejido de la próstata que impide el flujo de orina.
Existen diversas modalidades de cirugía prostática utilizando láser, que abarcan las siguientes opciones:
➔ Vaporización fotoselectiva de la próstata. Se emplea un láser para fundir (vaporizar) el exceso de tejido en la próstata y aumentar el tamaño del conducto urinario. Un ejemplo es el láser verde.
➔ Eliminación de tejido prostático mediante el uso de láser de holmio: Este procedimiento es similar a la vaporización fotoselectiva de la próstata (anteriormente descrito), pero se usa un tipo diferente de láser.
➔ Enucleación de la próstata con láser de holmio: Se emplea el láser para realizar incisiones y remover el exceso de tejido en la próstata que está bloqueando la uretra. Luego se utiliza otro instrumento para cortar el tejido prostático en pequeños trozos que se extraen fácilmente.
Vasectomía:
Es una cirugía para lograr la esterilidad en los hombres. Lo que se hace es cortar los conductos deferentes, que son los que llevan los espermatozoides desde los testículos hasta la uretra. Después de una vasectomía, los espermatozoides no pueden salir de los testículos impidiendo que se pueda embarazar a una mujer. No afecta la eyaculación, deseo sexual o potencia sexual.
Circuncisión:
Es una cirugía para quitar el prepucio, la piel que cubre la punta del pene. Se usa cuando el prepucio es demasiado estrecho y no se puede retraer sobre el glande o cuando hay infecciones recurrentes como la balanopostitis.
Cirugía Laparoscópica:
Es una técnica quirúrgica mínimamente invasiva en la cual se insertan tubos cortos y delgados (trócares) en el abdomen, utilizando pequeñas incisiones. A través de estos trócares se insertan instrumentos que el urólogo utiliza para llevar a cabo la cirugía dentro del abdomen sin abrirlo por completo. Algunas cirugías urológicas que se pueden hacer por laparoscopia son:
- Nefrectomías parciales o totales
- Reimplantes ureterales
- Pieloplastias
- Manejo de fístulas
- Resección de quistes renales
Nefrolitotomía percutánea:
Es una cirugía que se realiza cuando el paciente tiene cálculos grandes (por lo general mayores de 2cm), en gran cantidad o complejos. La duración de la cirugía es de una a tres horas aproximadamente, y comúnmente requiere que permanezca en el hospital durante el postoperatorio. El urólogo realiza una pequeña incisión en la espalda e introduce una camisa o manguito protector a través de la espalda y hacia el riñón. Después pasa un videoendoscopio, llamado nefroscopio para fragmentar y extraer el cálculo renal.
Cirugía de incontinencia:
Es un procedimiento que se ofrece a las mujeres con incontinencia de esfuerzo. Es decir, escapes de orina con la risa, el ejercicio, la caminata o simplemente el cambio de posición. El más común es cuando se usa un cabestrillo para sostener la uretra o el cuello de la vejiga. También existen actualmente otras opciones menos invasivas como los agentes abultantes paraureterales. Cirugía oncológica: Es una cirugía urológica que se puede realizar de manera abierta o por laparoscopia. Consiste en extirpar el tumor u órgano completo con malignidad (riñón, próstata, uretra o vejiga). Pero también algún tejido circundante y los ganglios linfáticos cercanos a los grandes vasos sanguíneos. Es el tipo más antiguo de tratamiento contra el cáncer y sigue funcionando bien para tratar muchos tipos de cáncer en la actualidad.
Toda cirugía urológica tiene riesgos y complicaciones las cuales deben ser informadas previamente por su Urólogo tratante. Algunos ejemplos son; incontinencia urinaria, hematuria (orina con sangre), retención urinaria, lesión ureteral, estrechez uretral, reintervención, infección, sangrado, transfusión sanguínea, lesión renal, entre muchas otras.
Sin olvidar, que cada paciente se evalúa de manera individual, analizando los exámenes y los síntomas que padece para ofrecer la mejor opción de tratamiento. Siendo esta en algunos casos la cirugía. Así pues, siempre se asumirán menores los riesgos que los beneficios que puede traer ser sometido a una intervención. Recordando siempre el acompañamiento constante de los mejores profesionales que te harán sentir seguro.
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